En el último año se realizaron ajustes en el abordaje de las convocatorias públicas de adopción, con el objetivo de implementar estrategias que amplíen la posibilidad de brindar una familia a niñas, niños y adolescentes para quienes no hay personas inscriptas en el Registro Único de Adopciones (RUA). El cambio fue impulsado por la Oficina de Coordinación en Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), bajo la dirección de la vocal Maria Marta Cáceres de Bollati.
Este cambio de modalidad produjo resultados alentadores: la cantidad de personas que se postulan a las convocatorias aumentó un 41% respecto al año anterior. Puntualmente, en lo que va de 2026, se realizaron 16 llamados, que comprenden a 21 niños, niñas y adolescentes (NNA). Se logró la inscripción de postulantes para la totalidad de dichas convocatorias. Asimismo, el equipo técnico avanza en la valoración de todas las familias que decidieron sostener su postulación. Cabe destacar que, de este grupo, ya se dispuso la vinculación de cinco niños con familias que fueron valoradas y elegidas por los juzgados.
Para alcanzar esos objetivos, se creó un área específica en el Registro Único de Adopciones que gestiona y realiza un seguimiento personalizado de las convocatorias públicas, además de coordinar la comunicación con los postulantes a través de la aplicación de mensajería WhatsApp y desde la plataforma de inscripción al RUA.
Por otra parte, las convocatorias sumaron la voz de las personas que cuidan a NNA, quienes los conocen en profundidad porque conviven con ellos en los hogares o familias de acogida. Por eso, son invitados a colaborar con breves relatos en la difusión de cada convocatoria y, luego, a compartir su testimonio en las reuniones informativas de postulantes.
Espacio de encuentro e intercambio
Los encuentros presenciales con los postulantes de las convocatorias son espacios informativos en los que los referentes del cuidado cotidiano comparten con las familias interesadas en adoptar, de manera más cercana, directa y humana los intereses de los NNA, sus necesidades, gustos, fortalezas, como así también aquellos aspectos que los distinguen.
La propuesta busca que las convocatorias no se limiten a la difusión de información; sino que se conviertan en verdaderos espacios de acercamiento, conocimiento e intercambio. En este sentido, se suma también el testimonio de familias que finalizaron el proceso de adopción para derribar mitos, evacuar dudas y miedos frecuentes al momento de tomar la decisión de adoptar.
Una difusión más cercana
En colaboración con la Oficina de Comunicación del TSJ, se modificó el contenido y el formato de las convocatorias para su difusión a través de los canales oficiales (redes sociales y página web) y medios de comunicación. En las gacetillas de prensa, se utiliza una redacción que comunica con mayor claridad y cercanía quiénes son los niños y adolescentes que están esperando una familia.
Además, se incorporaron formatos multimedia con el testimonio de cuidadoras/es y, en algunos casos, la propia voz de los adolescentes. Para tomar esta decisión, se tuvo en cuenta que estas publicaciones, más auténticas y accesibles, potencian el alcance de las convocatorias y permiten que más personas puedan identificarse con sus deseos y evaluar la posibilidad de ofrecerles un proyecto de familiar.
En ese punto, del total de personas que se postularon en 2026, un 62 por ciento se enteró de la convocatoria a través de las redes sociales.
Un proceso de mejora continúa
El compromiso que el TSJ viene sosteniendo desde la aprobación del Protocolo de Actuación para los Procesos de Niñez y Adolescencia en la Provincia de Córdoba, y la reforma integral del sistema de adopciones realizada en 2023, posibilitó que 463 niños, niñas y adolescentes encuentren una nueva familia y que otros 113 NNA estén iniciando ese proceso, 35 de ellos a partir de las convocatorias públicas de adopción.
Estos resultados ponen en relieve que el esfuerzo institucional en la mejora del servicio de justicia permite ampliar las posibilidades de garantizar los derechos de las infancias a crecer en un entorno familiar.